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Diferencias entre punción seca y acupuntura

Diferencias entre la punción seca y la acupuntura

El auge en los últimos tiempos de las terapias invasivas en fisioterapia ha abierto el debate sobre cuál técnica es la más adecuada para el tratamiento de las dolencias del paciente. En este sentido, cabe destacar las técnicas de punción seca y acupuntura.

En el caso de la punción seca, es una técnica basada en la evidencia científica con numerosos estudios que abalan su eficacia. Es utilizada por profesionales sanitarios cualificados, graduados en fisioterapia o medicina. Esta práctica consiste en el empleo de una aguja estéril sobre los puntos gatillo miofasciales, que son nódulos que se encuentran en las bandas tensas que forman parte de las fibras musculares y que pueden encontrarse activos en un estado de hiperexcitabilidad, provocando dolor local o referido en otra localización del cuerpo como ocurre en muchas cefaleas tensionales. Por esta razón, el objetivo de esta técnica será tratar el llamado síndrome de dolor miofascial, que se corresponde con la sobrexcitación mantenida de estos puntos gatillo. Para ello, se introduce una aguja de pequeño grosor y longitud variable, en función de la profundidad del músculo, sin inyectar ninguna sustancia al cuerpo. Se utiliza una sola aguja por cada punto gatillo, realizando varios movimientos de entrar y sacar la aguja durante unos segundos, sin llegar a extraerla por completo. La finalidad es puncionar el punto gatillo para que este provoque una respuesta de espasmo muscular local que desencadene la posterior disminución del tono muscular y del dolor referido por el paciente. Una vez terminado, se extrae la aguja y se prosigue con el siguiente punto gatillo. Normalmente se suelen puncionar un máximo de 6 puntos por sesión, una vez a la semana. Suele ser una técnica muy efectiva, pero dependerá de múltiples factores tales como la destreza para localizar el punto gatillo, la experiencia del profesional o la existencia de otras patologías concomitantes.

Por otro lado, tenemos la técnica de acupuntura, de origen oriental, basada en la medicina tradicional china. Para el estudio de esta terapia no es necesario tener formación universitaria, pudiendo ser estudiada por cualquier persona sin cualificación sanitaria. El objetivo de la acupuntura es encontrar el equilibrio entre las dos energías a las que está sujeto el cuerpo, el Yin y el Yang. Según esta corriente, cuando se produce una alteración en este equilibrio, comienzan a surgir cualquier tipo de patologías. A su vez, el cuerpo se divide en doce meridianos o canales de energía que contienen los llamados puntos de energía. Valorando previamente cuál es el canal que está en desequilibrio, se escogerán unos determinados puntos de energía para puncionar, utilizando unas agujas también muy finas que se introducen en el cuerpo a nivel superficial. Se suelen utilizar varias agujas que hay que dejar actuar por un tiempo mínimo de 20 minutos, aproximadamente. Se pueden hacer varias sesiones semanales.

A diferencia de la punción seca, la acupuntura se utiliza en otros trastornos que no tienen un origen musculoesquelético, como pueden ser patologías viscerales, como el asma, o psicológicas, como la ansiedad o la dependencia a ciertas drogas como el tabaco. Sin embargo, la acupuntura carece de suficiente evidencia científica que respalde su uso en este tipo de patologías.

Cabe concluir que tanto la punción seca como la acupuntura son más eficaces cuando se combinan con otras técnicas como la terapia manual o el ejercicio terapéutico en afecciones musculoesqueléticas. Deberá ser el profesional titulado quién determine cuál aplicar según el perfil clínico de cada paciente.

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